Se cumplen 98 años del viaje de España a Amberes para disputar los Juegos Olímpicos
El 10 de agosto de 1920, la Selección española de fútbol partía en su primer viaje hacia la competición oficial. El destino eran los Juegos Olímpicos y el resultado final, una plata
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Vie, 10/08/2018 - 12:27
El 10 de agosto de 1920 partía desde Irún, tras rematar la última fase de preparación del torneo, y bajo la supervisión del Marqués de Villamejor, presidente del Comité Olímpico Español en los Juegos Olímpicos de Amberes, la expedición de jugadores y técnicos que participaría por primera vez en una competición oficial. Como seleccionador y delegado de la Real Federación iba el catalán Paco Bru.

En sus escalas, los jugadores españoles, y tenemos una muestra en el Museo con la caligrafía de Samitiero Zamora, enviaron cartas a sus clubes explicando los detalles del viaje hasta llegar a Amberes dos días más tarde de partir de España, el día 12 de agosto de 1920.

A partir de entonces, comenzó la competición, con sus altos y bajos y con historias para el recuerdo. Entre ellas, el grito de Belauste a Sabino ("A mí, el pelotón, que los arrollo") o el apelativo de "la furia española" que se gestó durante el torneo que acabaría con medalla de plata para la Selección española de fútbol.
Tras unas semanas de entrenamiento por distintas ciudades españolas (Vigo, Oviedo, Gijón, Bilbao y San Sebastián), el viaje tuvo escala en Hendaya, desde donde los futbolistas españoles cogieron un tren con destino a París. Como se puede leer en la colección de documentos que alberga el Museo de la Selección española de fútbol en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, el viaje no fue cómodo, ni mucho menos, "viajando en 3ª clase", se lee.El 28 de agosto de 1920 la Selección española de fútbol disputaba su primer partido oficial, y conseguía la victoria

En sus escalas, los jugadores españoles, y tenemos una muestra en el Museo con la caligrafía de Samitiero Zamora, enviaron cartas a sus clubes explicando los detalles del viaje hasta llegar a Amberes dos días más tarde de partir de España, el día 12 de agosto de 1920.

A partir de entonces, comenzó la competición, con sus altos y bajos y con historias para el recuerdo. Entre ellas, el grito de Belauste a Sabino ("A mí, el pelotón, que los arrollo") o el apelativo de "la furia española" que se gestó durante el torneo que acabaría con medalla de plata para la Selección española de fútbol.