SEMBLANZA | Un delantero eterno de la selección española
Quini fue durante doce años la gran referencia en ataque del combinado nacional
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Mar, 27/02/2018 - 23:08
En el bar-museo dedicado a su figura en Gijón y que regenta uno de sus hijos, Enrique Castro González solía pasear a diario en medio de sus recuerdos, fotografías del pasado y objetos especialmente queridos.
Uno de ellos, ocupa la parte principal del establecimiento y es la camiseta de la selección española que Enrique Castro Quini portaba la tarde del 20 de noviembre de 1974 en el estadio Hampden Park de Glasgow cuando anotó dos goles con el combinado nacional y vio cómo le anulaban uno más en medio de una descomunal exhibición por parte del futbolista asturiano.
Quini había debutado cuatro años antes con España, cuando acababa de cumplir los veintiuno, a las órdenes de Ladislao Kubala después de destacar en el Campeonato de Europa con la selección amateur.

El delantero se estrenó en el estadio de La Romareda durante un encuentro amistoso ante Grecia en el que sustituyó a José Eulogio Gárate y acabó anotando el gol de la victoria.
Fue el primero de sus 35 encuentros con España en los que marcó 8 tantos, sacrificado muchas veces en tareas defensivas, sin tanta libertad para el ataque como en el R. Sporting de Gijón o el FC Barcelona con los que consiguió cinco trofeos Pichichi en Primera División y dos más en Segunda.
Nacido en Oviedo en septiembre de 1949 y criado en el barrio avilesino de Llaranes, Quini fue parte del equipo que disputó la Eurocopa de Italia 1980, el Mundial de Argentina 1978 y el de España en 1982, después del cual no volvió a vestir la camiseta de la selección con la que literalmente se partió la cara como en el partido de 1972 frente a Irlanda del Norte en el que un codazo de George Best le mantuvo más de un año inactivo.

Momentos buenos y menos buenos vividos siempre con el "inmenso orgullo", que según declaró siempre supuso para Quini defender los colores del equipo de todos.
Se va un mito, pero sus gestas y ejemplo quedan como la camiseta de Glasgow continúa expuesta en un rincón gijonés que se agiganta en la memoria y el corazón de los aficionados siempre agradecidos a el Brujo. Descanse en paz.
Fotos: RFEF y FC Barcelona
Uno de ellos, ocupa la parte principal del establecimiento y es la camiseta de la selección española que Enrique Castro Quini portaba la tarde del 20 de noviembre de 1974 en el estadio Hampden Park de Glasgow cuando anotó dos goles con el combinado nacional y vio cómo le anulaban uno más en medio de una descomunal exhibición por parte del futbolista asturiano.
Quini había debutado cuatro años antes con España, cuando acababa de cumplir los veintiuno, a las órdenes de Ladislao Kubala después de destacar en el Campeonato de Europa con la selección amateur.

El delantero se estrenó en el estadio de La Romareda durante un encuentro amistoso ante Grecia en el que sustituyó a José Eulogio Gárate y acabó anotando el gol de la victoria.
Fue el primero de sus 35 encuentros con España en los que marcó 8 tantos, sacrificado muchas veces en tareas defensivas, sin tanta libertad para el ataque como en el R. Sporting de Gijón o el FC Barcelona con los que consiguió cinco trofeos Pichichi en Primera División y dos más en Segunda.
Quini jugó una Eurocopa y dos Mundiales en sus doce años como internacional
Nacido en Oviedo en septiembre de 1949 y criado en el barrio avilesino de Llaranes, Quini fue parte del equipo que disputó la Eurocopa de Italia 1980, el Mundial de Argentina 1978 y el de España en 1982, después del cual no volvió a vestir la camiseta de la selección con la que literalmente se partió la cara como en el partido de 1972 frente a Irlanda del Norte en el que un codazo de George Best le mantuvo más de un año inactivo.

Momentos buenos y menos buenos vividos siempre con el "inmenso orgullo", que según declaró siempre supuso para Quini defender los colores del equipo de todos.
Se va un mito, pero sus gestas y ejemplo quedan como la camiseta de Glasgow continúa expuesta en un rincón gijonés que se agiganta en la memoria y el corazón de los aficionados siempre agradecidos a el Brujo. Descanse en paz.
Fotos: RFEF y FC Barcelona