Ana Martos, una vida de fútbol, fútbol sala, muchos kilómetros y...¡un bombo!
La jugadora del Cadete del Granada CF Femenino ha compaginado el fútbol con el fútbol sala siendo internacional con España en ambas modalidades.
Ana Martos ha pisado hoy Las Rozas para defender la camiseta de la Selección Andaluza. La delantera ha anotado el gol que daba el empate a su equipo ante la selección catalana aunque finalmente han caído en la tanda de penaltis de las semifinales Oro de los CESA Sub-16.
No es la única camiseta que ha lucido en La Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Ha lucido otras dos. Sí, otras dos. La de la selección Sub-15 de Fútbol Sala y la de la selección de fútbol Sub-15. Hasta el año pasado Ana Martos compaginaba a pleno rendimiento las dos modalidades, tanto el pabellón como el césped, llevándose cosas de una a otra y disfrutando con intensidad de ambas. Aunque ha llegado un momento en el que ha tenido que elegir apostando por el verde. Su calidad le ha valido la llamada de Laura del Río e incluso ya ha marcado su primer gol con la elástica nacional.
Durante todos estos años y en la actualidad su sacrificio ha sido enorme, así como el de su familia, especialmente su padre, que la acompaña a cada entrenamiento recorriendo cientos de kilómetros y empleando más de 2 horas en el viaje de ida y vuelta varios días en semana. El uno sin la otra no serían lo que son hoy en día. El orgullo de padre y la hija agradecida, un binomio perfecto en el caso de los Martos. Incansable, con el bombo a cuestas, la acompaña a cada torneo y su admiración por ella es infinita, sobre todo porque sabe el esfuerzo que realiza para poder crecer en el fútbol sin dejar a un lado sus estudios.
Una historia de entrega por una pasión que comenzó a los cinco años gracias a otro miembro de su familia...
Vuelve a ver la semifinal Oro Sub-16 entre Andalucía y Catalunya