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Carlos Espí, de profesión goleador

El delantero, autor de cinco tantos ante San Marino en una noche mágica, repasa sus inicios y reconoce que le ha cambiado la vida de forma radical
Vie, 02/10/2026 - 14:45

Javi Tur, desconocido para la gran mayoría en el mundo del fútbol, fue el entrenador que vio algo especial en aquel niño de Tavernes de Valldigna al que se le caían los goles de los bolsillos. Se llamaba Carlos Espí, protagonista de esta historia precioso, primer jugador de la historia de la Selección española sub-21 en marcar cinco goles en un partido. El jueves, en San marino, dignificó al máximo la profesión de delantero puro, un delantero al que le ha cambiado la vida de manera radical. Ha firmado por el Real Madrid, siendo ya decisivo en alguna tarde como lo fue también con el Levante, y de rojo vaticina grandes momentos. 

“Me ha cambiado la vida por completo de un verano a otro. Hay que mirar adelante, ha sido un inicio de temporada muy bueno. He metido dos goles que han podido ayudar al Real Madrid y ahora estoy aquí, quiero ayudar al máximo a la sub-21 y clasificarnos para el Europeo. Estoy centrado en aprender, en mejorar y en ayudar”, relata Espí, incapaz todavía de describir lo que pasó en Serravalle.

“Nunca me imaginé meter cinco goles con España. Es inexplicable, algo muy especial y estoy muy contento”, confiesa. Tan especial como que nunca antes había hecho un triplete, como para pensar en hacer cinco en un encuentro. “Es mi primera vez como profesional, mi primer hat-trick. Siempre me había quedado en dos goles. Tenía muchas ganas de llevarme mi primer balón, es algo muy especial”.

Los cinco tantos ante San Marino fueron al primer toque, maestro de la definición y con un instinto innato, pues hasta marca con la cara. “Han sido un poco así, pero sabía que tenía que estar en el área, que tenía que estar preparado porque en cualquier momento me iba a llegar la oportunidad. En cualquier rechace o como el que me ha dado en la cara. Todos suman”. 

En el recuerdo, mientras juguetea con el balón firmado por sus compañeros, sus amigos y la familia, un futbolista sencillo que no olvida sus orígenes. “Lo primero que he hecho ha sido enviarles a mis amigos la foto de la pelota. Y a mis padres, a mis abuelas, a todos… Es muy especial que todos se alegren por mí”.

Habla de Tavernes y se le ilumina la cara. Ahí empezó este viaje y ahí acude siempre que necesita sentir el calor de su gente. “El pueblo lo es todo. Tengo un día libre y me voy al pueblo para estar ahí. Están muy orgullosos de mí y es un orgullo que quieran tanto. Siempre doy mi cariño ahí. Me he formado en Tavernes, es el lugar en el que me quieren. Estoy muy feliz ahí. Ahora están jugando mis amigos y siempre que puedo voy a verlos al igual que ellos van a verme a mí. Están un momento dulce porque están cerca de clasificarse para la Copa del Rey y siempre les doy todo mi apoyo”. 

España celebra la explosión de este rematador, humilde y con la noche del 1 de octubre grabada para siempre en su recuerdo. “No soy consciente de lo que estoy haciendo. Cinco goles con la sub-21 es una barbaridad. Estoy muy contento y vamos a por más”. Palabra de Carlos Espí, de profesión goleador.

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