El Illes Balears Palma Futsal salva el pleno 'in extremis'
El Sur Seeds El Ejido lleva al líder del Torneo Apertura hasta el límite y sólo cede gracias a un doble penalti anotado por Fabinho a 15 segundos del término
Este viernes quedaron claros dos aspectos en el Torneo Apertura de la Liga Prime. El primero, que el Illes Balears Palma Futsal sigue como líder de la categoría con pleno de victorias (siete), y el segundo, que el Sur Seeds El Ejido también continúa siendo un equipo con tal personalidad que le compite a cualquiera. A punto estuvo de "agarrarle" un botín en Son Moix y, a pesar de la derrota, se fue de la pista con la cabeza bien alta.
ILLES BALEARS PALMA FUTSAL 4-3 SUR SEEDS EL EJIDO | FICHA TÉCNICA
El espectáculo que se vivió en Son Moix es digno de dos tremendos equipos, con independencia de que uno sea el líder, el Illes Balears Palma Futsal, y el otro un recién ascendido, el Sur Seeds El Ejido. Se intercambiaron golpes durante los 40 minutos reglamentarios, pero fuero los almerienses los que golpearon primero gracias a Geraghty (0-1). Aguantaron el resultado con una defensa inteligente e impoluta, pero no pudieron frenar las individualidades de Diego Nunes antes del descanso (1-1) y de Lucão a la vuelta del mismo (2-1). Parecía que los isleños iban a despegar y Guillermo Martínez sorprendió con el juego de cinco con muchísimo por desarrollar. Esa triquiñuela le permitió empatar en una circunstancia con mil y un rebotes hasta que Ernesto introdujo el balón en su portería (2-2). De nuevo se vivió el equilibrio entre ambos. Sólo una gran jugada de Zanotto permitió a Fabinho embocar a puerta vacía en el segundo palo (3-2) y superar el binomio formado por Jesús y Vandeson. Aquello no frenó a los visitantes, que siguieron con una performance admirable: Cristian Rubio anotó desde los 10 metros a poco del final (3-3). Parecía que eran los indicados de acabar con el invicto de los de Vadillo, pero le cobraron la misma moneda. Fabinho embocó otro 10 metros a 15 segundos del final y poco se pudo hacer para modificar el resultado de un tremendo partido.