"¡Hay que creer hasta el final!"
Hay una máxima en la Selección, da igual la categoría, que recuerdan todos los técnicos: el partido no termina hasta que así lo decreta el árbitro. Y a partir de esa premisa, la sub-21 firmó en Castalia una remontada brillante para sumar tres puntos de oro en esta fase de clasificación para el Europeo de 2027, tres puntos que se celebraron a lo grande.
Había motivos después de ver cómo se desarrolló la tarde. Finlandia demostró ser un equipo muy poderoso, advertidos estaban los jugadores por David Gordo, y hasta el 90 no llegó el tanto del empate. Lo firmó Eliezer Mayenda, que se estrenaba como goleador con la Selección.
"Estoy muy contento por marcar mi primer gol con la Selección y muy contento por la victoria. Hemos hecho un gran partido", resumió en el césped de Castalia el delantero del Sunderland, que transforma su timidez en una potencia asombrosa dentro del campo.
A su vera, Gonzalo expresaba la felicidad del grupo después de esos minutos de locura, autor de la asistencia en el tanto de Mayenda y del 2-1 definitivo. "Muy contento. Ambientazo, un gran trabajo del equipo y nos merecíamos esta victoria. A por más, ¡vamos!".
Fue, en esencia, un triunfo de equipo, un triunfo de fe a partir de esa máxima innegociable. "¡Hay que creer hasta el final!", exclamaba Gonzalo. Así, dejándose el alma hasta el último segundo, llegó la victoria de una tarde de locos en Castellón de la Plana.