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PREVIA | El cielo sobre Berlín

España se cita este domingo con la eternidad para intentar convertirse en la primera selección con cuatro títulos de campeón de Europa
Dom, 14/07/2024 - 09:00

Todo estaba dispuesto, aunque nadie lo supiera, porque la vida no avisa. Pareciera que José Luis Sampedro se estuviese refiriendo en realidad a los jugadores de la Selección Española en el comienzo de su novela dedicada a los gancheros del Tajo.

Si aquel memorable río que nos lleva relataba aventuras y desventuras en torno a quienes vivían en las riberas de la corriente de agua más larga de nuestra península, la historia de España en esta Eurocopa se ha forjado junto al nacimiento del Danubio, el río del mundo que más países atraviesa (hasta diez, uno más que el Nilo) en su camino hacia la desembocadura.

De Donaueschingen, cuyo nombre alemán se refiere precisamente a tan caudaloso río, se despidieron este sábado jugadores y cuerpo técnico rumbo a la desembocadura del torneo en Berlín y con idéntica convicción por parte del seleccionador de que en realidad todo estaba dispuesto para la gloria con este grupo heterogéneo de jugadores, aunque pocos supieran verlo antes de esta Eurocopa, porque la vida no avisa aunque ofrezca señales para quien sepa ver y confiar.

Pincha aquí para escuchar las declaraciones del seleccionador Luis de la Fuente y del jugador Jesús Navas en la previa del encuentro

Así, la finalísima de este domingo frente a Inglaterra (21:00 hora peninsular española en directo por La1 y con seguimiento exhaustivo por parte de este medio oficial) representa el fin de un vertiginoso viaje durante el que España ha ido sumando afluentes a su causa, mientras dejaba atrás campeones del mundo, -Inglaterra es el cuarto tras Italia, Alemania y Francia- como el imponente Danubio deja países a su paso.

Y todo lo ha hecho la Selección mezclando las diferencias y disfrutando de sus talentos individuales para ponerlos a plena disposición de un grupo tan unido que llega a la final con la aportación incluso de sus lesionados Pedri, Ayoze y también la de Gavi, el convocado número 27, tal y como le ha descrito Luis de la Fuente en la previa.

Al alma colectiva del equipo se le unen las prestaciones físicas de Dani Carvajal y Robin Le Normand sobre el césped tras haber cumplido sanción en semifinales y listos junto a sus compañeros para frenar el temible ataque inglés de los Bellingham, Foden, Bukayo Saka o Harry Kane, quien llega a la cita con los mismos tantos que Dani Olmo e idénticas ganas de conquistar Eurocopa y título de máximo artillero.

Consulta el dosier de España para la Eurocopa 2024

La pericia de los británicos en situaciones extremas, tras superar sus eliminatorias con goles imposible en el último minuto, prórrogas y tandas  de penaltis contrastarán con la constante presión española en campo contrario, con sus remontadas y gusto por las combinaciones en lo que se prevé un choque de estilo sobre el verde berlinés. 

El respeto y admiración mutuas a las que invocaba el capitán Álvaro Morata quiere trasladarse también a las gradas, donde miles de españoles e ingleses estarán apoyando a los suyos en una final inédita entre dos de las más grandes selecciones de la historia de este deporte.

El colegiado francés François Letexier dirigirá el encuentro, auxiliado en bandas por sus compatriotas Cyril Mugnier y Mehdi Rahmouni

Un partido rebosante de solera, pero inédito en su emparejamiento y conquistas, pues Inglaterra todavía no ha ganado una Eurocopa que hace tres años se le escapó en Wembley y España aspira a conseguir, con un anhelado cuarto título, lo que nadie nunca antes logró.

Ambos lo intentarán a la sombra de la Columna de la Victoria, lugar de reunión que Wim Wenders imaginó para los ángeles que custodiaban las pasiones humanas sin poder intervenir en ellas desde las alturas de la capital germana en El Cielo sobre Berlín.

Una columna cercana al cuartel general donde la Selección concluye su camino en la Eurocopa y rematada por la diosa que representa el triunfo al criterio de los antiguos: cambiante, caprichosa y huidiza con sus alas del deseo dispuestas siempre para volar hacia otro sitio, pero con la certeza de que si te sonríe, como a España hoy en el Olímpico, su favor convertirá en eterna a esta Selección.