Un volcán de cariño para olvidar la erupción
El 19 de septiembre de 2021 un súbito temblor acompañado de mucho ruido sobresaltó el almuerzo familiar de Carlos León en la isla de La Palma.
La erupción volcánica, que se prolongó durante casi tres meses, se llevó las casas y los enseres de muchos de sus amigos y a punto estuvo de acabar con la suya.
Durante semanas, la ola de solidaridad desplegada por los palmeros llevaron a Carlos y Viviana a participar como voluntarios en las tareas de limpieza, a acoger a una familia e incluso a hacerse cargo de Lola, la mascota de unos amigos que pronto se encariñó de su hijo Pablo.
El pequeño, jugador en prebenjabines del CD. At Paso de La Palma, el club del volcán, ha disfrutado junto a sus padres del entrenamiento abierto al público que la Selección española ha brindado esta semana a sus fieles aficionados.
Así, Pablo ha podido fotografiarse con sus ídolos, llevarse de vuelta sus autógrafos y recibir todo el cariño del mundo con el que regresar a la isla y poder alegrar con su permanente sonrisa las vidas de las personas que siguen pasándolo mal por culpa de una erupción ante la que el fútbol español en su conjunto sigue respondiendo con un volcán de solidaridad en favor de los más afectados.