España copa todos los premios en Polonia
Como en las mejores ceremonias de entrega de los premios, al final de LA FINAL, llegaron los grandes premios y los reconocimientos más importantes fueron para jugadoras españolas. La Selección, capitaneada por David Aznar, no sólo se ha llevado el título de CAMPEONA DEL MUNDO, sino que lo ha hecho firmando una Copa Mundial de Fútbol Femenino sub-19 espectacular en Polonia, de principio a fin. Lo dicen los números y lo dicen todos los premios que ha ido atesorando durante el desarrollo de la competición y que se han visto refrendados con, a la postre, los premios gordos del campeonato.
Balón de Oro para Rosalía Domínguez
La internacional española fue distinguida como el máximo galardón, el Balón de Oro Adidas en la duodécima edición de un mundial en categoría sub-20 femenina. La centrocampista, que había sido nombrada MVP en dos de los siete partidos disputados por la selección, frente a Nigeria en el debut y ante Portugal en octavos de final. Con un gol y dos asistencias, FIFA destaca la capacidad de la blaugrana para actuar como organizadora del juego de España y su influencia ofensiva para el equipo. Con sus actuaciones ayudó al conjunto español demostrando en cada momento su calidad técnica en sus recortes, su velocidad con el balón e los desbordes y su inteligencia para ver el juego sobre el verde.
Bota de oro y balón de bronce para Pau Comendador
La delantera española, repite los galardones que ya conquistara hace dos años, en 2024, en el Mundial sub-17 de República Dominicana. En Polonia ha vuelto a sumar estas dos distinciones tras su brillante actuación durante el torneo. La cifra de goles finales anotados por Pau se quedó en seis, los que fue anotando ante Nueva Caledonia (2), República Popular China (2), Brasil e Italia. Además, tras el tercer partido de la fase de grupos disputado ante las chinas recogió el trofeo como MVP del partido. La proyección de Comendador es intachable y es un seguro para el juego de España. Con su talento, calidad y velocidad ha vuelto locas a muchas de sus rivales durante este mes de competición, siendo una pieza clave en el ataque español. Además, la madrileña de 19 años, suma a sus seis goles, una asistencia.
La guardameta española, que ya había tenido alguna mano espectacular en alguno de los partidos de España se guardó su mejor actuación para el momento decisivo, en la gran final, en la tanda de penaltis. Cuando más la necesitaba el equipo más sólida de mostró. Su confianza y su profesionalidad, habiendo estudiado meticulosamente los lanzamientos desde los once metros de su rival, la llevaron a detener dos penas máximas, que junto al acierto de sus compañeras en sus lanzamientos, le devolvió a la Selección el título de campeonas del mundo sub-20 que no había podido conquistar dos años antes ante el mismo rival en la versión sub-17. Esta vez sí, y esta vez con una enorme Laia López. Además, como dato adicional, la portera no encajó ni un sólo gol en los seis partidos en los que fue titular (570 minutos).
Siete partidos, siete MVP para cinco jugadoras diferentes, incluido el de la final
Silvia Cristóbal fue la última española en recoger el reconocimiento de jugadora más valiosa de un partido y ¡qué partido!. La final. Ella fue designada por su gran actuación en el juego, en el corte de las intencionadas jugadas creadas por las coreanas, como futbolista destacada de la finalísima. Antes, cuatro compañeras suyas habían levantado ese mismo galardón en los seis partidos anteriores disputados por la Selección dirigida por David Aznar. Lo habían hecho Rosalía Domínguez, en dos ocasiones, ante Nigeria y Portugal; Celia Segura tras sus cuatro tantos ante Nueva Caledonia; Cristina Librán en los cuartos ante Brasil y Daniela Agote en las semifinales ante Italia.