El terreno de juego del campo A de la Ciudad del Fútbol, donde entrenan las selecciones absolutas, ha sido completamente renovado en apenas tres días

El terreno de juego del campo A de la Ciudad del Fútbol, donde entrenan las selecciones absolutas, ha sido completamente renovado en apenas tres días
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Entre 1942 y 1945, apenas se pudieron jugar unos pocos partidos, en un nuevo contexto de guerra - mundial, en este caso - que dificultaba la práctica del deporte. En el horizonte, aún lejano e incierto en aquel momento, había una cita mundialista en Brasil que podía ser, para la Selección Española, el momento de reafirmación que necesitaba. El camino hasta ese momento discurrió entre grandes esperanzas
La selección española nació en 1920 y fue consolidándose a lo largo de las décadas de 1920 y 1930, periodo en el que adquirió una identidad propia basada en un mito fundacional (“la furia”) mientras alcanzaba los primeros éxitos deportivos (la medalla de plata en Amberes, el buen desempeño en el Mundial de 1934 y victorias significativas ante Inglaterra -1929- o frente a Alemania -1935-). Todo aquello terminó dramáticamente interrumpido con la Guerra Civil, protagonista del anterior capítulo.
1936-1939: un periodo de tres años que pusieron fin a toda una época en nuestro país y que marcaron también la historia de la Selección Española de fútbol. La Guerra Civil fue una tragedia que abarcó muchas dimensiones: nacional, internacional, personal, familiar, política, socioeconómica, cultural y también deportiva. Marcó un antes y un después para el país; y para equipo nacional no fue una excepción
Tras el sabor agridulce dejado por el Mundial de 1934, España vivió, a continuación, un bienio (1935 y 1936) de grandes victorias y algún que otro tropiezo antes de que la Guerra Civil lo paralizara todo. De aquellos encuentros antes de la contienda destaca uno en especial: el que se jugó en 1935 cuando la selección española viajó a la Alemania de Adolf Hitler a jugar un amistoso contra el conjunto germano
Nuestra historia de la Selección Española continúa en la década de los 30, antes de que la Guerra Civil cortase abruptamente la historia del país y del propio combinado nacional, con un hito de gran magnitud: su primera presencia mundialista. Una aparición que, aunque terminó en una amarga derrota, propició la conexión del equipo con su afición y sentó unas bases que ni el conflicto bélico lograría destruir por completo
Después de 1928, la Selección Española de Fútbol se remodeló en profundidad para afrontar una década de los 30 que nadie imaginaba que se cortaría abruptamente con la Guerra Civil y con la posterior II Guerra Mundial. Antes de esa dramática brecha, nuestro combinado nacional tuvo tiempo para volver a ilusionar.
Las frases sobre la mala suerte de España en los grandes torneos (aquellas que saltaron por los aires con las victorias de la Eurocopa 2008, el Mundial 2010 y la Eurocopa 2012) no son una invención de los periodistas de los años 80 y 90, como alguien podría creer. La denominada "narrativa del fracaso" comenzó a instalarse demasiado pronto en el entorno de nuestro combinado nacional: allá por mitades de los años 20 surgieron voces decepcionadas que se dejaron llevar - seguramente, demasiado pronto - por el pesimismo
Las curiosidades de la época de los años 20 se abren paso en el segundo capítulo de la Historia de la Selección que contamos desde RFEF.es; unos años en los que el combinado nacional entra en un periodo de cierta inestabilidad en su crecimiento. Al tiempo, se empieza a generar la moderna figura del futbolista como estrella a la vez que se mantienen tradiciones y supersticiones que hoy nos suenan un tanto arcaicas
El apoyo a todos los perfiles en redes de nuestros equipos y competiciones ha sido abrumador durante este 2023